Subscríbete a
Posts
Comentarios

Durante la intervención de Natalia Arroyo Vázquez, del Área de Comunicación Digital de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez tome unas de su presentación que no pude publicar en el momento pero que no quiero dejar de compartir apoyandome además en el texto completo de su comunicación (pdf) .

Natalia nos llevó de la mano por el mundo de las aplicaciones para móviles haciendo hincapié en las posibilidades que éstas nos ofrecen para brindar contenidos y servicios a los usuarios.

Diferencia cuatro tipos de aplicaciones para bibliotecas:

  • Aplicaciones para consultar información sobre la biblioteca: lo más común es reproducir el sitio web pero adaptado a los dispositivos móviles y permiten  la gestión del préstamo (renovaciones, reservas, etc.) y ofrecen datos de contacto, localización en el mapa, horario de apertura, gestión del préstamo y otros contenidos. Como ejemplos destaca la District of Columbia Public Library, una de las primeras en todo el mundo, o de la Biblioteca Nacional de Australia.
  • Aplicaciones que aprovechan los fondos patrimoniales:  permiten mostrar documentos (grabados, manuscritos, notas de prensa, telegramas o informes) que forman parte de las colecciones bibliotecarias. Un modelo a seguir es la Biblioteca Pública de Nueva York con sus aplicaciones para iPad:  Biblion: World’s Fair realiza un recorrido por la colección sobre la Exposición Internacional de 1939 en Nueva York y Biblion: Frankenstein contiene una recopilación de documentación sobre ese personaje.  En España podemos decir que la la Biblioteca Nacional permite desde 2011 instalar una aplicación para iPhone, iPad y Android en la que se muestran 50 obras emblemáticas de la exposición Biblioteca Nacional de España: 300 años haciendo historia, junto con comentarios, bibliografía y localización. Además, incluye información para visitar la exposición (plano, fechas y horarios, localización y varios enlaces a otros recursos de su web sobre la exposición) y una selección de fotografías históricas del edificio de la Biblioteca Nacional.
  • Aplicaciones basadas en geolocalización: permiten situar en un mapa la ubicación de la biblioteca, facilitando la localización física, ademas de basandose en la posición del usuario, ofrecer datos de las bibliotecas más cercanas para cada momento dado, por ejemplo Local Books, la aplicación de LibraryThing, permite encontrar bibliotecas, pero también otros equipamientos como librerías y ferias del libro. Otro de sus frecuentes usos es posicionar en mapas las fotografias y documentos albergados por las bibliotecas como la aplicación WolfWalk, desarrollada por la Biblioteca de la Universidad del Estado de Carolina del Norte, hace uso de la geolocalización para situar en un mapa del campus fotografías históricas, dotándolas así de un contexto.

Wolfwalk

  • Aplicaciones que escanean códigos: a través de la cámara de fotos estas aplicaciones son capaces de escanear un código de barras, QR u otros, de obtener la información que contienen y realizar búsquedas en una o varias bases de datos.  La aplicación RedLaser permite capturar el código de barras de un libro y obtener información sobre el precio en varias tiendas online que se encuentren cerca de la posición geográfica del usuario además de detalles y opiniones sobre la obra. Muy útil, sobre todo para el mundo académico es M-biblio de la biblioteca de la Universidad de Bristol que permite almacenar y organizar referencias bibliográficas, escaneando el código de barras de un libro es posible almacenar la referencia bibliográfica, hacer listas y enviarlas por correo electrónico en diferentes estilos de citas.
  • Aplicaciones con perspectiva profesional: son aplicaciones pensadas para dar cobertura a un evento determinado, ofreciendo a los asistentes de un congreso, unas jornadas, etc,  toda la información de carácter práctico en la palma de su mano.: consultar el programa del evento, gestionar la asistencia a conferencias, crear listas de actividades a las que asistir, obtener información de carácter práctico o seguir los tuits del congreso. Un buen ejemplo también es el de la app New LIS Books de la biblioteca de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (EE.UU.), con información para bibliotecarios sobre las últimas publicaciones profesionales.

Natalia nos ofreció durante su presentación un buen número de aplicaciones, pero sin duda ShelvAR que es capaz de localizar en una estantería cuáles son los libros que están desordenados y señalar el lugar correcto en que deberían estar colocados, obtuvo gran interés por parte del público Se está aplicando en la Biblioteca Wertz de Arte y Arquitectura de la Universidad de Miami.

Otra como la Ugl4eva,  de la biblioteca de la Universidad de Illinois UrbanaChampaign permite a los nuevos estudiantes una visita guiada por las instalaciones.

Tras el amplio abanico de aplicaciones presentadas queda patente que en nuestro pais son anécdoticos y escasísimos los ejemplos, sin embargo las bibliotecas no debemos cerrar los ojos a la realidad, las aplicaciones son un elemento más de consumo de contenidos y cada vez son más los que cuentan con un smarphone donde esperan encontrar los servicios que las bibliotecas ofrecen. Y sin duda el trabajo con aplicaciones desde la biblioteca debe abarcar no sólo el desarrollo de aplicaciones de la biblioteca, sino también la selección y prescripción a nuestros usuarios, la alfabetización y el uso interno.


Posts relacionados